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lunes, 11 de enero de 2016
El intelecto de Adán...
Michelangelo Buonarroti fue uno de los grandes artistas renacentistas que más se prodigó en realizar obras maestras. Una de sus obras cumbres fue la que realizó en la bóveda de la Capilla Sixtina por encargo del papa Julio II. La Creación de Adán es considerada la alegoría más sugerente y poética del origen del ser humano como ser que participa en la divinidad, sea cual sea ésta.
El fresco muestra el brazo derecho de Dios que se encuentra estirado, para impartir "la chispa de vida" de su propio dedo al de Adán, cuyo brazo izquierdo se encuentra en idéntica posición al de Dios; los dedos casi se tocan. Uno puede imaginar la chispa de la vida saltando de Dios a Adán a través de esa "sinapsis" entre sus dedos. Sin embargo, Adán ya está vivo, sus ojos están abiertos, y él está completamente formado; Michelangelo interpretó a Dios no sólo como dador de vida, sino que entregó al hombre "algo más". Él cree que la "parte divina" que nosotros "recibimos" de Dios es el "intelecto"...
Las especulaciones dan paso a un sinfín de interpretaciones, pero, indudablemente, la capacidad magistral de Miguel Ángel para combinar las esferas de la religión, la ciencia y la fe lo convierten en uno de los mejores artistas.
(Eduardo Torres - Modificado de: Creazione di Adamo, Miguel Angel 1511; An Interpretation of Michelangelo´s Creation of Adam Based on Neuroanatomy, F.L. Meshberger 1990)
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neurociencias,
religión
jueves, 13 de junio de 2013
Cerebro y Altruismo
Dada la tendencia actual de la medicina, no es raro encontrarse y abordar tópicos tan llamativos como: La moral del cerebro, Imaginación y moral cerebral, La ética del cerebro, Experiencias místicas y el lóbulo temporal.
En todos estos tópicos y discusiones, se toma el cerebro como el órgano del pensamiento, de la moral, que crea las experiencias religiosas, etc. Siguiendo
esta línea de pensamiento, no es de extrañar que también los neurocientíficos hayan buscado las áreas cerebrales encargadas de los actos de altruismo. Y, en efecto, recientemente han aparecido algunos trabajos que estudian las áreas corticales y centros nerviosos que se activan cuando se pagan religiosamente los impuestos, cuando se da limosna a un pobre, cuando se ayuda al necesitado, cuando se contribuye con una generosa aportación a una organización no gubernamental, etc.
Entre los centros que muestran más actividad cuando se realiza este tipo de actos altruistas (este tipo de estudios se han llevado a cabo mediante la resonancia magnética funcional) está el núcleo accumbens (situado en la confluencia del núcleo caudado con el putamen), la amígdala y junto a estos centros también aparecen estimuladas diferentes áreas corticales, como la corteza prefrontal, especialmente la zona orbitaria, y la porción posterior de la primera circunvolución temporal, por lo que algunos autores admiten que entre todos estos centros y áreas corticales hay una amplia red de interconexiones, y hablan de un circuito frontomesolímbico.
Varios de los centros del altruismo son los que se activan cuando se experimentan sensaciones placenteras (comida, sexo), centros que llevan a los animales de experimentación a estimularlos (mediante electrodos previamente implantados en ellos) de manera compulsiva. Incluso algunos neurocientíficos hablan de que estos circuitos nerviosos, que constituyen la base anatómica del altruismo, están programados genéticamente.
El hecho de que realizar una acción altruista vaya seguida de una sensación placentera lleva a pensar que ahí está la recompensa; por tanto, la inclinación al altruismo es una manifestación más de egocentrismo y no de amor desinteresado al prójimo.
Por otra parte, si se admite el "circuito" innato de centros altruistas, la disposición a los actos caritativos está determinada genéticamente, como los instintos, por lo que la voluntariedad de estos actos o no existe, o es muy limitada. Esta visión materialista, que hasta los actos heroicos los reduce a meras sensaciones corporales, viene obligada por la concepción inmanentista (en filosofía se califica a toda aquella actividad como inmanente a un ser cuando la acción perdura en su interior) del hombre: si el hombre no es más que materia y con la muerte es condenado a la nada, ¿qué valor puede tener sacrificarse por los demás sin esperar ninguna recompensa intramundana?
El altruismo es más que un circuito nervioso
La concepción reduccionista del hombre y de su actuar choca, sin embargo, con conductas que no se pueden explicar con una concepción tan pobre y material del hombre y de la sociedad. En efecto, si cada uno sólo busca su seguridad y su bienestar, no puede haber ni una buena convivencia familiar, ni es posible la seguridad ni el bienestar de las diversas comunidades. ¿Qué sentido tiene la patria? ¿Por qué voy a restringir mi libertad, entendida como hacer lo que quiero, aunque vaya en detrimento de los demás? ¿Qué sentido tiene mantener la vida de un anciano, que es una carga para la familia y la sociedad? ¿Por qué restringir la posibilidad de abortar si el embarazo no es deseado por la madre?
Afortunadamente, hasta en el campo instintivo, hay conductas altruistas: animales que por defender sus crías ponen en peligro la vida, y personas que han muerto por salvar a otras, porque ven en sus semejantes a seres dignos de toda consideración y de ayuda desinteresada.
Padre Kolbe
Un ejemplo es el del Padre Kolbe. Este religioso polaco se encontraba preso en el campo de exterminio de Auschwitz, por el simple hecho de ser un fraile polaco. Un día se fugó un preso de la misma sección que el Padre Kolbe.
Como pasaron 24 horas y no pudieron cazar al fugado, los nazis aplicaron el procedimiento que tenían para estos casos: formaban la sección del fugado y sorteaban 10 presos, que debían pasar al búnker de la muerte. Uno de los que le cayó la suerte comenzó a lamentarse amargamente de la suerte que iban a correr su mujer y sus hijos. Entonces, el Padre Kolbe se acercó al oficial nazi y le pidió permiso para ocupar el lugar de aquel padre de familia. Se lo concedió y pasó con los otros 9 al búnker, donde desnudos, sin comer ni beber, murieron al cabo de unos 10 días.
Es difícil explicar el comportamiento de este fraile si se aplica la receta del altruismo materialista. La Iglesia le ha considerado mártir y lo ha elevado a los altares.
Bibliografía
Gonzalo-Sanz Luis María. Cerebro y altruismo. JANO Febrero/2009. N° 1724. www.jano.es
Tankersley D, Store CJ, Huettel SA. Altruism is associated with an increased neural response agency. Nature Neurosci. 2007;10:150-4.
Inmanencia. Wikipedia.org
El mártir de Auschwitz. Historias de la Historia. http://historiasdelahistoria.com/2012/09/30/el-martir-de-auschwitz
Entre los centros que muestran más actividad cuando se realiza este tipo de actos altruistas (este tipo de estudios se han llevado a cabo mediante la resonancia magnética funcional) está el núcleo accumbens (situado en la confluencia del núcleo caudado con el putamen), la amígdala y junto a estos centros también aparecen estimuladas diferentes áreas corticales, como la corteza prefrontal, especialmente la zona orbitaria, y la porción posterior de la primera circunvolución temporal, por lo que algunos autores admiten que entre todos estos centros y áreas corticales hay una amplia red de interconexiones, y hablan de un circuito frontomesolímbico.
Varios de los centros del altruismo son los que se activan cuando se experimentan sensaciones placenteras (comida, sexo), centros que llevan a los animales de experimentación a estimularlos (mediante electrodos previamente implantados en ellos) de manera compulsiva. Incluso algunos neurocientíficos hablan de que estos circuitos nerviosos, que constituyen la base anatómica del altruismo, están programados genéticamente.
Figura - Centros que muestran mayor actividad cuando se realizan actos altruistas.
El hecho de que realizar una acción altruista vaya seguida de una sensación placentera lleva a pensar que ahí está la recompensa; por tanto, la inclinación al altruismo es una manifestación más de egocentrismo y no de amor desinteresado al prójimo.
Por otra parte, si se admite el "circuito" innato de centros altruistas, la disposición a los actos caritativos está determinada genéticamente, como los instintos, por lo que la voluntariedad de estos actos o no existe, o es muy limitada. Esta visión materialista, que hasta los actos heroicos los reduce a meras sensaciones corporales, viene obligada por la concepción inmanentista (en filosofía se califica a toda aquella actividad como inmanente a un ser cuando la acción perdura en su interior) del hombre: si el hombre no es más que materia y con la muerte es condenado a la nada, ¿qué valor puede tener sacrificarse por los demás sin esperar ninguna recompensa intramundana?
El altruismo es más que un circuito nervioso
La concepción reduccionista del hombre y de su actuar choca, sin embargo, con conductas que no se pueden explicar con una concepción tan pobre y material del hombre y de la sociedad. En efecto, si cada uno sólo busca su seguridad y su bienestar, no puede haber ni una buena convivencia familiar, ni es posible la seguridad ni el bienestar de las diversas comunidades. ¿Qué sentido tiene la patria? ¿Por qué voy a restringir mi libertad, entendida como hacer lo que quiero, aunque vaya en detrimento de los demás? ¿Qué sentido tiene mantener la vida de un anciano, que es una carga para la familia y la sociedad? ¿Por qué restringir la posibilidad de abortar si el embarazo no es deseado por la madre?
Afortunadamente, hasta en el campo instintivo, hay conductas altruistas: animales que por defender sus crías ponen en peligro la vida, y personas que han muerto por salvar a otras, porque ven en sus semejantes a seres dignos de toda consideración y de ayuda desinteresada.
Padre Kolbe
Un ejemplo es el del Padre Kolbe. Este religioso polaco se encontraba preso en el campo de exterminio de Auschwitz, por el simple hecho de ser un fraile polaco. Un día se fugó un preso de la misma sección que el Padre Kolbe.
Como pasaron 24 horas y no pudieron cazar al fugado, los nazis aplicaron el procedimiento que tenían para estos casos: formaban la sección del fugado y sorteaban 10 presos, que debían pasar al búnker de la muerte. Uno de los que le cayó la suerte comenzó a lamentarse amargamente de la suerte que iban a correr su mujer y sus hijos. Entonces, el Padre Kolbe se acercó al oficial nazi y le pidió permiso para ocupar el lugar de aquel padre de familia. Se lo concedió y pasó con los otros 9 al búnker, donde desnudos, sin comer ni beber, murieron al cabo de unos 10 días.
Es difícil explicar el comportamiento de este fraile si se aplica la receta del altruismo materialista. La Iglesia le ha considerado mártir y lo ha elevado a los altares.
Bibliografía
Gonzalo-Sanz Luis María. Cerebro y altruismo. JANO Febrero/2009. N° 1724. www.jano.es
Tankersley D, Store CJ, Huettel SA. Altruism is associated with an increased neural response agency. Nature Neurosci. 2007;10:150-4.
Inmanencia. Wikipedia.org
El mártir de Auschwitz. Historias de la Historia. http://historiasdelahistoria.com/2012/09/30/el-martir-de-auschwitz
domingo, 12 de febrero de 2012
La historia y la manipulación...

Una de las razones por las que la historia no es una ciencia en sentido estricto es que la historia la cuentan los vencedores, y el pasado suele colarse fácilmente por las fisuras de la memoria y las manipulaciones documentales como la arena entre los dedos.
Los dictadores de la novela distópica 1984 de George Orwell aprovechaban de estos impedimentos inherentes de la fidelidad histórica para revisarla a su conveniencia. Una de sus frases memorables era “Oceanía siempre ha estado en guerra con Eurasia”, cuando en realidad no era así.
La historia adolece de este defecto y es tan fácilmente manipulable porque nuestros cerebros no son buenos recordando hechos pretéritos. Los recuerdos se revisan continuamente dentro de nuestro cráneo, como si miles de dictadores de 1984 estuvieran allí instalados.
A propósito de ello, el psicólogo Gary Marcus señala:
"Cada vez que accedemos a un recuerdo, éste pasa a ser “lábil”, a estar sujeto a cambios, y esto parece aplicable a recuerdos que consideramos especialmente importantes y muy arraigados, tales como los de acontecimientos políticos o nuestras propias experiencias."
Los recuerdos son fácilmente distorsionados por el transcurrir del tiempo. No son nada fiables. Por ello los testigos oculares de accidentes o delitos tienen tan poco peso en realidad (sus aseveraciones precisan de pruebas complementarias, y la historia del Derecho está llena de ejemplos de personas que aseguraron haber visto algo que luego no se produjo realmente).
Incluso nuestra autobiografía es víctima de nuestra manera de traer los recuerdos al presente: como si pescáramos en un caudaloso río. Un buen ejemplo muy bien documentado científicamente es el Ross Perot, en 1992. Perot es un multimillonario un poco freak de Texas que se presentó a las elecciones presidencias como candidato independiente.
De pronto, Perot, aunque había atraído a muchos votantes, se retiró de la carrera.
En ese momento, una psicóloga emprendedora, Linda Levine, preguntó a los seguidores de Perot qué opinaban de su retirada de la campaña. Cuatro años después, Perot volvió a participar en la carrera electoral, y fue entonces cuando Levine dispuso de una ocasión inesperada para recabar información de seguimiento:
"Poco después del día de las elecciones, Levine preguntó a la gente a quién había votado finalmente, y qué opinión tenía de Perot antes, cuando había abandonado durante su primera campaña. Levine descubrió un cambio en el recuerdo de la gente de sus propias opiniones. Quienes volvieron a confiar en Perot cuando éste reanudó su candidatura tendieron a encubrir sus recuerdos negativos de la retirada, olvidando lo traicionados que se habían sentido, mientras que la gente que había retirado su apoyo a Perot, y al final acabó votando a otro candidato, encubrió los recuerdos positivos que tenían de él, como si nunca hubiera tenido la intención de votarle."
"La historia la escriben los vencedores", esa sencilla frase resume la realidad, quien tiene el poder tiene el control...
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viernes, 18 de noviembre de 2011
Perezosos de pensamiento...
Este parrafo está especialmente dedicado a los que se ponen un libro milenario delante de sus ojos para responder todas las inquietudes y bloquear el acceso a nuevo conocimiento, en vez de buscar las respuestas por ellos mismos.
A continuación unos vídeos como ejemplo...
Tú, humano, ser elegido y supremo de la creación ¿puedes hacerlo mejor que un ser sin "alma"?.....
A partir del minuto 2 del siguiente vídeo tienes la respuesta.
Nos falta humildad.
"Ya sé que la actividad de aprender, de pensar, de estudiar cansa a muchos. Lo siento por ellos, pero, además de sentirlo, me extraña, porque esa pereza para investigar o conocer me parece poco natural.
Incluso a los animales les gusta ejercitarse mentalmente. Los chimpancés se olvidan de comer cuando están resolviendo un puzzle.Los Harlow, que han estudiado el aprendizaje de los chimpancés, nos cuentan que pueden trabajar diez horas seguidas para resolver un rompecabezas, a pesar de no recibir ni premios ni castigos. Disfrutan haciéndolo.
Sería grotesco que fuéramos más modorros que los chimpancés..."
José Antonio Maria. El vuelo de la inteligencia.
A continuación unos vídeos como ejemplo...
Tú, humano, ser elegido y supremo de la creación ¿puedes hacerlo mejor que un ser sin "alma"?.....
A partir del minuto 2 del siguiente vídeo tienes la respuesta.
Nos falta humildad.
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domingo, 23 de octubre de 2011
La canción más relajante...
Y la ganadora es la canción Weightless de Marconi Union. Puedes escucharla a continuación.
Pero cuidado, aseguran que es tan relajante que no debería escucharse mientras se conduce o en otros momentos en los que se precise atención.
La canción más relajante del mundo ha sido localizada por David Lewis, un reconocido neuropsiquiatra especializado en realizar lecturas de las ondas cerebrales de las personas mediante técnicas no invasivas.
Para realizar el experimento, se cogió a un grupo de 40 mujeres, se les estresó obligándolas a resolver rompecabezas a contra reloj, y finalmente les hicieron escuchar una de las canciones. Lewis registró las variaciones de sus ondas cerebrales, y después de un tiempo comenzaron otra vez, pero utilizando otra de las canciones. El ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la frecuencia de la respiración y la actividad cerebral registrada en las voluntarias indicaron que la canción de Marconi Union era la más relajante.
Las siguientes en la lista fueron:
1- Marconi Union – Weightless
2- Airstream – Electra
3- DJ Shah – Mellomaniac (Chill Out Mix)
4- Enya – Watermark
5- Coldplay – Strawberry Swing
6- Barcelona – Please Don’t Go
7- All Saints – Pure Shores
8- Adele – Someone Like You
9- Mozart – Canzonetta Sull’aria
10- Cafe Del Mar – We Can Fly
Lewis indicó que escuchar esta canción reduce en un 65% los niveles de ansiedad general. Incluso afirma que es más efectiva que un masaje.

En fin, no es un estudio muy riguroso y detrás hay financiación de una empresa de productos de baño, pero no deja de ser curioso.
Otros experimentos con la música sugieren las siguientes conexiones: Las cuatro estaciones de Vivaldi es idóneo para despertar conexiones en el hemisferio cerebral izquierdo; los valses de Strauss y las polonesas de Chopin estimulan el pensamiento creativo; El pájaro de fuego de Stravinski o las óperas de Wagner estimulan la inteligencia espaciotemporal; Queen y su We are the champions produce un exceso de euforia; Like a virgin de Madonna produce empatía y socialización; la percusión y el tempo de Sympathy for the devil de Rolling Stones invita a mantener la coordinación, a solidificar el empeño y la seguridad en uno mismo e, incluso, a fomentar las habilidades resolutivas.
Pero cuidado, aseguran que es tan relajante que no debería escucharse mientras se conduce o en otros momentos en los que se precise atención.
La canción más relajante del mundo ha sido localizada por David Lewis, un reconocido neuropsiquiatra especializado en realizar lecturas de las ondas cerebrales de las personas mediante técnicas no invasivas.
Para realizar el experimento, se cogió a un grupo de 40 mujeres, se les estresó obligándolas a resolver rompecabezas a contra reloj, y finalmente les hicieron escuchar una de las canciones. Lewis registró las variaciones de sus ondas cerebrales, y después de un tiempo comenzaron otra vez, pero utilizando otra de las canciones. El ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la frecuencia de la respiración y la actividad cerebral registrada en las voluntarias indicaron que la canción de Marconi Union era la más relajante.
Las siguientes en la lista fueron:
1- Marconi Union – Weightless
2- Airstream – Electra
3- DJ Shah – Mellomaniac (Chill Out Mix)
4- Enya – Watermark
5- Coldplay – Strawberry Swing
6- Barcelona – Please Don’t Go
7- All Saints – Pure Shores
8- Adele – Someone Like You
9- Mozart – Canzonetta Sull’aria
10- Cafe Del Mar – We Can Fly
Lewis indicó que escuchar esta canción reduce en un 65% los niveles de ansiedad general. Incluso afirma que es más efectiva que un masaje.
En fin, no es un estudio muy riguroso y detrás hay financiación de una empresa de productos de baño, pero no deja de ser curioso.
Otros experimentos con la música sugieren las siguientes conexiones: Las cuatro estaciones de Vivaldi es idóneo para despertar conexiones en el hemisferio cerebral izquierdo; los valses de Strauss y las polonesas de Chopin estimulan el pensamiento creativo; El pájaro de fuego de Stravinski o las óperas de Wagner estimulan la inteligencia espaciotemporal; Queen y su We are the champions produce un exceso de euforia; Like a virgin de Madonna produce empatía y socialización; la percusión y el tempo de Sympathy for the devil de Rolling Stones invita a mantener la coordinación, a solidificar el empeño y la seguridad en uno mismo e, incluso, a fomentar las habilidades resolutivas.
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lunes, 5 de septiembre de 2011
Sinestesia...
No es un accidente que la sinestesia sea ocho veces más común entre artistas que en el resto de la población. (Vilayanur Ramachandran)El cerebro es el órgano encargado de recibir y procesar toda la información sensorial que nos llega. La visión que cada uno de nosotros tiene del mundo que nos rodea se debe a la manera en que el cerebro maneja los datos proporcionados por sentidos. Por esta razón, cada uno de nosotros puede interpretar cierto estímulo de forma distinta.
Sin embargo, hay personas cuya visión del mundo es muy diferente de la del resto. Personas que asocian colores a los sonidos, huelen palabras o palpan la música. No es una enfermedad, estas personas simplemente ven la naturaleza de una forma distinta: los sinestésicos.
Un sinestésico puede, por ejemplo, oír colores, ver sonidos, y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada.
Carol Crane es sinestésica. De niña sabía que era distinta al resto de la gente. Cuando escucha música no sólo oye los sonidos, los siente en su cuerpo. Para ella, el sonido de la guitarra es como una ráfaga de aire en los tobillos, el piano es una ligera presión en el pecho y la música jazz es como una lluvia suave. Pero no sólo eso. Ella ve cada número de un color distinto. Por ejemplo, el número cinco para ella es de color verde. Hay quien saborea palabras, como James Wannerton, para quien el nombre Nueva York sabe a huevos pasados por agua mientras que Londres sabe a puré de patatas con muchos grumos. Su caso es más común de lo que puede parecer. Se estima que hay un sinestésico por cada 500 personas en los casos más simples, cifra que se eleva a uno entre 15000 para los casos más raros. Sin embargo, alrededor de la mitad de las personas pueden tener una forma básica de sinestesia al asociar, por ejemplo, sonidos agudos con colores brillantes y sonidos graves con colores oscuros. También se cree que en bebés de hasta tres meses este fenómeno puede ser común y es más tarde cuando el cerebro aprende a separar los estímulos.
La palabra sinestesia procede del griego syn (junto) y aistesis (sensación) por lo que viene a significar algo así como “la unión de las sensaciones”.Cada sinestésico ve el mundo de forma distinta ya que se han clasificado hasta 19 tipos distintos de sinestesia. Parece claro que el origen de la sinestesia está en el cerebro, pero no así el mecanismo por el que se produce. Hay dos teorías sobre la causa de la sinestesia. Según la primera, un sinestésico tiene más conexiones físicas en el cerebro, lo que permite “enlazar” los estímulos que proceden de distintos sentidos. Según la segunda teoría, el número de conexiones en el cerebro es el mismo, pero el nivel de inhibición bioquímico es distinto por lo que se pueden producir las conexiones cruzadas que llevan a enlazar las distintas sensaciones.
Además de ser una oportunidad de entender un poco mejor cómo funciona nuestro cerebro, la sinestesia puede permitirnos averiguar cómo se produjo el salto evolutivo que condujo al desarrollo del lenguaje.
El siguiente video es un buen esfuerzo que explica de manera clara lo que es la sinestesia..
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lunes, 8 de agosto de 2011
¿Cómo se llama? ¿cómo se llama...?
Ahora con el regreso a la universidad, al trabajo, etc..., a menudo suele ocurrir que se nos acerca una persona cuya cara podemos reconocer, pero es imposible recordar su nombre.
Ahora científicos parecen haber entendido porqué, en ocasiones, olvidamos el nombre pero no la cara de un conocido: recordar diversos aspectos de una situación es un trabajo "de equipo" en el cerebro.
Según los investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, cuando necesitamos recordar cómo un objeto particular, por ejemplo una cara, surgió en un lugar o en algún momento particular, es necesario que actúen juntas múltiples regiones cerebrales.
Según los investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, cuando necesitamos recordar cómo un objeto particular, por ejemplo una cara, surgió en un lugar o en algún momento particular, es necesario que actúen juntas múltiples regiones cerebrales.
Éstas son el hipocampo, la corteza perirrinal y la corteza prefrontal medial.
Se sabe desde hace tiempo que estas tres regiones parecen tener papeles específicos en el procesamiento de recuerdos.
La corteza perirrinal parece ser crucial para nuestra capacidad de reconocer si un objeto es conocido o nunca lo habíamos visto. El hipocampo es muy importante para el reconocimiento de lugares y para la navegación, y la corteza prefrontal medial está asociada con funciones cerebrales mayores.
Pero éste es el primer estudio que muestra que estas tres regiones pueden interactuar, formando un circuito cerebral.
Los científicos, que publican la investigación en el Journal of Neuroscience, llevaron a cabo experimentos con ratones para examinar la función del hipocampo en las tareas de reconocimiento de recuerdos.
En experimentos separados también investigaron cómo el hipocampo interactúa con las dos cortezas, la perirrinal y la prefrontal medial.
Descubrieron que ni el recuerdo del "objeto en su lugar" (donde dejamos las llaves) ni del "reconocimiento del orden temporal" (donde las vimos por última vez) pueden formarse si se rompe la comunicación entre estas tres regiones.
Según los investigadores, el estudio revela la presencia de un importante circuito cerebral hasta ahora desconocido.
"En la vida diaria normal recogemos información en este circuito cerebral, que puede involucrar también a otras partes del cerebro", explica la doctora Clea Warburton, quien dirigió el estudio.
"En la vida diaria normal recogemos información en este circuito cerebral, que puede involucrar también a otras partes del cerebro", explica la doctora Clea Warburton, quien dirigió el estudio.
"Si reconocemos a alguien en el supermercado pero no recordamos su nombre, esto puede deberse a que sabemos que hemos visto a esa persona en otra parte, quizás en el trabajo".
Y esta dificultad para recordar dónde la hemos visto, agrega la investigadora, puede deberse a varias razones.
"Los procesos pueden volverse defectuosos con el paso de la edad, o quizás estamos demasiado ocupados para esforzarnos en recordar, o puede deberse a que una porción del circuito cerebral no está funcionando".
"Los procesos pueden volverse defectuosos con el paso de la edad, o quizás estamos demasiado ocupados para esforzarnos en recordar, o puede deberse a que una porción del circuito cerebral no está funcionando".
"Por eso necesitamos usar estrategias para poder procesar mejor la información", agrega.
Estas estrategias, dice, pueden involucrar repetir en voz alta el nombre de una persona cuando nos la presentan la primera vez, o poner atención en una clave de su cara o cabello, cualquier cosa que ayude a que ese recuerdo se forme con más profundidad en nuestra memoria.
Estas estrategias, dice, pueden involucrar repetir en voz alta el nombre de una persona cuando nos la presentan la primera vez, o poner atención en una clave de su cara o cabello, cualquier cosa que ayude a que ese recuerdo se forme con más profundidad en nuestra memoria.
Tal como señalan los investigadores, el hallazgo de la función conjunta de estas regiones tiene implicaciones importantes para el entendimiento de la memoria y para ayudar a tratar a personas con discapacidades de memoria, como quienes sufren de la enfermedad de Alzheimer.
Fuente: BBC Mundo
Fuente: BBC Mundo
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sábado, 6 de agosto de 2011
La mente de un psicópata como Anders Behring Breivik...
Según el doctor Robert Hare, investigador sobre psicología criminal, se estima que un 1% de la población es psicópata. Otras estimaciones incluso llegarían al 6%.Sin embargo, actos atroces como el perpetrado por Anders Behring Breivik nos parecen no propios de seres humanos. Breivik fue el autor del reciente doble ataque terrorista que ha sufrido Noruega, un país que se caracteriza precisamente por ser un ejemplo de civismo y armonía. Breivik, de 32 años, está acusado de matar a 68 personas en la isla de Utoya, donde disparó contra los jóvenes que participaban en un campamento de las juventudes socialdemócratas, y a otras 8 en Oslo, donde colocó una bomba cerca de la sede del Gobierno.
El abogado del asesino, Geir Lippestad, asegura que su cliente sufre “trastornos mentales” y que cree que se encuentra en un “estado de guerra”. Lippestad, elegido por el propio Breivik para su defensa, lo definió como “una persona muy fría que no mostró empatía con las víctimas”. Añade: "Su visión de la realidad es rara y es difícil de explicar. Está en una burbuja. Odia a cualquier persona que no sea un extremista. Odia a cualquiera que sea demócrata y que defienda los valores democráticos."
¿Entonces? ¿Cómo es posible que haya tantos psicópatas y, sin embargo, no haya muchísimos más casos como el de Noruega? Una personalidad psicopática no es sinónimo de asesino en serie o de ser una especie de Hannibal Lecter. Un psicópata puede ser una persona simpática que, no obstante, no duda en cometer un delito cuando le conviene y, como se ha comentado, lo hace sin sentir remordimientos por ello. Además, la mayoría de los psicópatas no cometen delitos, pero no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos.
Lo que sabemos es que los cerebros de los psicópatas no son igual al cerebro del resto de la gente. Gracias a la tomografía por emisión de positrones (PET en sus siglas en inglés) permite escanear la actividad del cerebro ante determinados estímulos. Los estímulos relacionados con las capacidades de empatía se encuentran ausentes en el lóbulo prefrontal del cerebro en el caso de los psicópatas, ya que el lóbulo prefrontal es el mecanismo principal de nuestros razonamientos morales, y en el caso del psicópata se halla inactivo ante un estímulo que sugiera empatía hacia terceras personas.
Según un estudio publicado en el British Journal of Psychiatry, los psicópatas muestran menos actividad en áreas del cerebro relacionadas con la evaluación de las emociones vinculadas a las expresiones faciales. E investigadores del Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres hallaron en agosto de 2009 que los psicópatas tienen conexiones defectuosas entre la parte del cerebro que maneja con las emociones y la que maneja los impulsos y la toma de decisiones.
La falta de remordimientos radica en la cosificación que hace el psicópata del otro, es decir: quitarle al otro los atributos de persona para valorarlo como cosa. Pero esta cosificación se puede dar también en muchas personas que no presentan cuadros psicopáticos. Es la razón de que, por ejemplo, los soldados puedan ser tan agresivos con el enemigo: los enemigos ya no son personas como ellos sino una cosa, una amenaza sin humanidad.
Uno de los experimentos más famosos que sugieren hasta qué punto todos nosotros podemos cosificar a una persona o a un grupo de personas es el llamado Experimento de la cárcel de Stanford. Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo, y en él se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. En un futuro post hablare sobre este experimento.
Otro similar fue el experimento de la Tercera Ola, donde el profesor de historia Ron Jones realizó un estudio sobre la Alemania nazi con alumnos de secundaria para demostrar que incluso las sociedades libres y abiertas no son inmunes al atractivo de ideologias autoritarias y dictatoriales.
Otro parecido es el experimento de Milgram. Fue llevado a cabo en 1963 por Stanley Milgram, tres meses después de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte en Jerusalén por crímenes contra la humanidad durante el régimen nazi en Alemania. Milgram ideó estos experimentos para responder a la pregunta: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el Holocausto sólo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?
Para el doctor Robert Hare los criterios que definen a la personalidad psicopática pueden evaluarse mediante una lista de 20 características denominadas Psychopathy Checklist (PCL), entre las que destacan Autoestima exagerada, constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento, tendencia a mentir de forma patológica, comportamiento malicioso y manipulador, afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial y falta de empatía, crueldad e insensibilidad.
A continuación una interesante entrevista a Robert Hare a propósito de los psicópatas realizada en el programa Redes
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"Cerebro Artificial" a partir de DNA humano...
Desde hace décadas que los científicos buscan crear una Inteligencia Artificial (IA) comparable a la humana. En general, la mayor parte de los intentos provienen del ámbito de la informática, implementando algoritmos y ordenadores que puedan reproducir en mayor o menor medida el comportamiento del cerebro humano. Pero un grupo de expertos del Instituto de Tecnología de California ha encarado el problema mediante la bioquímica, utilizando como “ladrillo básico” para su cerebro artificial moléculas de ADN. El prototipo, una red compuesta por el equivalente a cuatro neuronas, fue capaz de reconocer patrones de sucesos, formar recuerdos, tomar decisiones y realizar diferentes acciones. A continuación los detalles de este increíble experimento.

Científicos del Instituto de Tecnología de California (Caltech) pusieron a punto un “cerebro artificial” capaz de recuperar recuerdos a partir de patrones parciales, de una manera similar a como lo hace el cerebro humano. Si bien se han hecho -y se siguen haciendo- experimentos similares casi todos los meses, lo que convierte el trabajo de los expertos del Caltech en algo especial es que su Inteligencia Artificial (IA) no es un programa corriendo en un superordenador. En efecto, se trata de una red neuronal pequeña (compuesta por el equivalente de cuatro neuronas) construida a partir de moléculas de ADN. El nuevo “cerebro” se encuentra dentro de un tubo de ensayo, y se comunica con el mundo mediante señales químicas y marcadores fluorescentes.
Para construir la red neuronal bioquímica, los científicos se basaron en un modelo de neurona sencillo denominado “función de umbral lineal”. Básicamente, el modelo predice que cuando la neurona recibe determinadas señales químicas en sus entradas, espera a que traspasen un umbral para “activarse” y producir determinadas señales en sus salidas. Los expertos de Caltech son especialistas en ciencias computacionales y bioingeniería, y para probar las habilidades de su IA la sometieron a un “juego de adivinación”. Los sorprendentes resultados obtenidos con tan solo cuatro neuronas permite suponer que si se elevase su número lo suficiente, podría ser tan “inteligente” como nosotros.
La pequeña red neuronal fue capaz de “recuperar recuerdos” a partir de patrones incompletos, de la misma forma que lo hace nuestro cerebro. Lulu Qian, investigadora del Caltech y principal autora del artículo que su equipo publicó en la revista Nature, dice que “este cerebro es increíble, capaz de reconocer patrones de sucesos, formar recuerdos, tomar decisiones y realizar acciones diferentes”. Al comienzo de su trabajo, los investigadores se preguntaron si un grupo de moléculas en interacción podría llegar a exhibir un comportamiento “ordenado e inteligente”, similar al de un cerebro. Según Qian, y luego de haber culminado el experimento, la respuesta es un rotundo “sí”. Cada una de las “neuronas” era un grupo de 112 hebras distintas de ADN, y la “red” estaba contenida en un tubo de ensayo.
¿Reconoces a Ramón y Cajal?
Las “preguntas” se introducían en el tubo mediante hebras de ADN y la red proporcionaba sus respuestas a través de señales fluorescentes. Seguimos estando lejos de conseguir una Inteligencia Artificial capaz de competir con la inteligencia natural, pero experimentos como este nos permiten especular con que dentro de no mucho tiempo lograremos una “entidad artificial” capaz de razonar lo suficientemente bien como para ser útil.
Fuente: ABC.es
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jueves, 28 de julio de 2011
Viviendo con un extraño...
Vivir con alguien que sufre algún tipo de trastorno mental es difícil. Ver como nuestro familiar, antes sano, tiene ahora dificultades para recordar cosas sencillas, no gusta a nadie.
El alzheimer es posiblemente una de las enfermedades más conocidas, pero hay otros trastornos menos frecuentes, que pueden llegar a sorprender al familiar que se encuentre con los síntomas sin conocer su origen.
Y dentro de estos, hay un grupo que tiene como punto común unos síntomas curiosos: el paciente cree que en su casa están viviendo extraños, ya sea de una forma oculta, o suplantando a alguno de sus antiguos familiares. Veamos tres de ellos, que en un post anterior ya había comentado un poco de ellos.
El primero es el Síndrome o Mal de Capgras, donde el paciente cree que una persona allegada ha sido suplantada por un doble idéntico. Pensará que es el único que se ha percatado del problema (ya que nadie le dará la razón), y tratará de impostor al “extraño”.
Este mal es debido a un problema de conexión entre el reconocimiento visual y la memoria afectiva. Por ejemplo, si el enfermo cree que su tía es una doble, será porque la verá, la identificará como su tía, pero en cambio no tendrá los recuerdos que conllevan la parte emocional de una relación.
En el siguiente vídeo se puede ver de una forma clara de qué trata el problema. La primera parte es una situación ficticia, seguida de la explicación teórica.
Otro trastorno de síntomas parecidos es el Síndrome de Frégoli. En este caso, el paciente pensará que de alguna forma, un familiar o persona cercana es alguien distinto, aunque también allegado.
Es decir, que un enfermo con este síndrome podría suponer que su primo es en realidad un hermano que murió y ha ocupado su cuerpo.
Y por último tenemos el Síndrome del Huésped Fantasma. La persona que sufra este trastorno, pensará que su casa está ocupada por alguien que de alguna forma, consigue ocultarse para no dejarse ver.
Aún así, el enfermo tendrá la idea delirante de que detecta a su curioso ocupante, ya sea viendo su reflejo en un espejo, escuchando el televisor encendido...
Curiosas enfermedades que poco a poco, y gracias a los avances en neurociencia, van teniendo respuestas.
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miércoles, 20 de julio de 2011
El cerebro de un Zombi...
Empezó como una especie de broma y ha terminado dando lugar a varios artículos, entrevistas, infografía e incluso investigaciones. En colaboración con la "Zombie Research Society" (Sociedad para la Investigación de los Zombis), el neurocientífico Bradley Voytek y su colega Timothy Verstynen han analizado el comportamiento de los zombis que aparecen en cómics y películas desde un punto de vista neurológico, y el resultado es entender sus desórdenes y así evitar un hipotético ataque (XD jaja)."Este trastorno, al que hemos bautizado como "Trastorno Hipoactivo de Déficit de Conciencia", escribe Voytek, "se caracteriza por la pérdida del comportamiento racional, voluntario y consciente y su sustitución por agresiones compulsivas, atención conducida por estímulos y la incapacidad de coordinación motora y lingüística".
Traducido: los zombis tienen el cerebro hecho papilla y para demostrarlo, Voytek y su colega han reconstruido el hipotético escáner cerebral de un zombi en comparación con el humano. Las áreas el color naranja son las zonas destruidas en el cerebro de un "muerto viviente":
Este nivel de daños cerebrales, aseguran los científicos, conduce a un patrón de violencia y apatía social y los pacientes tendrían "pocas posibilidades de rehabilitación", bromean. De hecho, añade Voytek, la única recomendación posible sería la inmediata puesta en cuarentena del individuo afectado, aunque se atreven a dar algunas instrucciones básicas para defenderse de un ataque, en función de las características que los zombis presentan de forma habitual:1. Daños en el cerebelo: ataxia
Este daño en el cerebelo explicaría su movimiento lento y descoordinado característico de los zombis, por lo que la primera opción es correr o subirse a un lugar elevado. En cualquier caso, advierten, hay que tener cuidado con una segunda clase de zombis, los zombis "rápidos", que no tienen este problema y son mucho más peligrosos.
2. Daños en el lóbulo temporal: mala memoriaOtra de las características de los zombis es que enseguida olvidan lo que estaban haciendo. El daño en el lóbulo temporal provoca un problema con la creación de recuerdos, de modo que permanecer un rato escondido es una buena estrategia, hasta que el zombi se distraiga con otra cosa.
3. Daños en la corteza parietal: no sienten dolor.Si no puedes matar a un zombi arrancándole la cabeza es mejor que no luches con él, porque ellos no sienten dolor y tú sí. Esta característica se explicaría por los daños en la corteza parietal.
4. Síndrome de Bálint.Parte de estos daños en la corteza parietal explicaría que los zombis sean víctimas del síndrome de Bálint, una enfermedad que se manifiesta en dificultad de mover los ojos y calcular distancias, de modo que no resulta difícil escapar de su mirada y distraerlos.
5. Síndrome de Capgras"Curiosamente", apunta Voytek, "los zombis también parecen sufrir alguna forma del síndrome de Capgras", es decir, no reconocen a los familiares ni a las personas que apreciaron en vida. Por eso, si no puedes huir, imitar sus movimientos puede ser una buena estrategia para que te consideren uno de ellos.
6. Daños en la corteza prefrontal: imposible comunicarse.Finalmente, los daños en la corteza prefrontal harían imposible cualquier intento de comunicarse con un zombi o tratar de hacerle entrar en razón. Es decir, a pesar de que puede ser uno de tus seres queridos, no hay razonamiento con ellos. Su corteza prefrontal, así como la producción del lenguaje y las áreas de comprensión, están tan dañados que no hay ninguna posibilidad de comunicación. "¡No seas víctima de tu propia ignorancia del cerebro!", bromean los autores.
Por supuesto, estos aspectos no pretenden hacer burla de las personas con daños cerebrales, ni decir que estas personas con daño cerebral sean zombis, son solo un intento de enseñar algo de ciencia de forma divertida. Si alguien aprende algo sobre el cerebro en el camino, tal como señala Voytek, se habrá alcanzado el objetivo.
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Cuando nuestro equipo de fútbol gana...
Con motivo del reciente campeonato de México en el mundial sub-17, y a que la final de la Copa América esta cerca, uno de los fenómenos psicológicos/sociológicos/antropológicos que más me fascina es la fervorosa adscripción de un aficionado al fútbol con su equipo. Hasta el punto de que si su equipo gana un partido, parece sentirse como si él mismo hubiera ganado el partido. De hecho, no nos costará ver cómo el aficionado del equipo ganador ridiculiza al aficionado del equipo perdedor, como si el perdedor fuera más el aficionado y no el equipo.Sospecho que este fenómeno me fascina tanto porque nunca he sentido nada ni remotamente parecido (supongo que influirá el que no me fascina el fútbol, no sé; aunque me encanta la música y tampoco he sentido ningún orgullo especial cuando un mexicano se ha llevado un Grammy, por ejemplo). En cualquier caso es un fenómeno muy común. Tan común y universal que incluso tiene un nombre: el efecto Basking In Reflected Glory.
Este efecto (Basking In Reflected Glory, es decir, Complacencia en la gloria reflejada) es el responsable de que nos guste decir a los demás con orgullo que nosotros fuimos a la misma escuela que determinada celebridad, y que la gente diga “nosotros ganamos” cuando en realidad ganó un equipo de jugadores que patean el balón a cambio de sumas astronómicas de dinero.
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Pero dicho efecto tiene otras implicaciones más sutiles, aunque sumamente interesantes. Por ejemplo, que la gente tienda a mentir sobre su fecha de nacimiento para fijarla en días señalados. Una tendencia que incluso podemos observar en el clero. Sí, leíste bien. A los curas les encanta nacer en Navidad.
El análisis lo realizó Albert Harrison, de la Universidad de California. Recorriendo sus registros, clasificaron cada miembro del clero en uno de dos grupos: “clero eminente” eran aquéllos cuyo rango era el de obispo o más elevado, mientras que “clero no eminente” incluía a todos los demás. Sólo por azar, uno esperaría que aproximadamente el mismo porcentaje de ambos grupos hubiese nacido en Navidad. En realidad, una cantidad significativamente mayor de clérigos eminentes que de no eminentes afirmaba compartir cumpleaños con Cristo, lo que tal vez pruebe la idea de que cuanto más alto subes en el clero, más necesidad tienes de acercarte a Jesús :P.
Pero no sólo el clero es víctima de este efecto. Todas las celebridades, a medida que escalan socialmente, intentan ajustar su fecha de nacimiento para que el evento tenga un aspecto más, digamos, auspicioso, o por otros muchos motivos que tienen que ver con esta “Complacencia en la gloria reflejada”.
La madre del eminente escritor de novelas de misterio Georges Simenon confesó haber falseado la fecha de nacimiento de su hijo, al decir que fue un día antes del viernes 13 de febrero de 1903 porque pensaba que el 13 “sería un sino muy duro día para su dulce bebé recién nacido”. Si esta interpretación de los resultados es válida, entonces sería un error concluir que los clérigos de alta jerarquía son más proclives a mentir que los de baja jerarquía. En cambio, la evidencia sugeriría que son los mismos padres de los altos prelados quienes son especialmente mentirosos. Tal vez esto represente una de las pocas veces en las que hay evidencia empírica para respaldar la noción bíblica de que los pecados de los padres caerán sobre sus hijos.
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martes, 5 de julio de 2011
Un arsenal químico llamado Chocolate...
¡Nada endulza sonrisas, levanta enfermos, resuelve disputas y reconcilia amores como el chocolate! ¡Bendita droga permitida! Mientras que el alcohol embrutece, y el café desata ansiedades, el chocolate nos torna en seres mejores: joviales, generosos, apacibles, compasivos..., en suma, nos acerca a los ángeles. ¿Cuál es el secreto? ¿Cuál es esa afortunada mezcla de alcaloides, qué soborna a los sentidos, al gusto, al olfato, al tacto, a la vista..., a todos al mismo tiempo, para despertar en la memoria momentos felices y cuentos entrañables? Esto es la magia del chocolate.
El chocolate cautiva los sentidos por su sabor, aroma y textura; sus propiedades se relacionan con el placer y el aprendizaje, entre muchas otras sensaciones, y sus beneficios a la salud son innumerables.
Según una leyenda azteca, el cacao era alimento exclusivo de los dioses, pero Quetzalcóatl regaló unas semillas a los toltecas y les enseñó a preparar chocolate. El pueblo tolteca prosperó en riqueza y sabiduría pero, un día, los dioses se dieron cuenta de que su hermano Quetzalcóatl les había robado esas semillas para dárselas a ellos, y que por eso ahora los toltecas bebían de ese elixir que era privilegio de los dioses. Decidieron vengarse. Un dios se disfrazó y convenció a Quetzalcóatl de que probara una nueva bebida que le quitaría todas sus penas: el pulque (tlachihuitli). Tras una enorme guarapeta (o borrachera), al día siguiente Quetzalcóatl se sintió tan mal por la vergüenza (y por la cruda, me imagino :P), que decidió marcharse del pueblo, llevándose consigo las semillas.

Por fortuna, en el camino unas poquitas de ellas se le cayeron de la mano (al parecer, por la región de Tabasco) y todo el cacao que ahora tenemos desciende de ellas. ¿Qué de esta leyenda es cierto?… ¡El genoma nos lo dirá! (El cual ya se logro secuenciar).
Así, los españoles encontraron a los nativos gozando de cabal salud, en buena medida por su buena alimentación que incluía al chocolate, ese regalo de Quetzalcóatl a su pueblo. Hoy el regalo se encuentra extendido por todo el mundo y pareciera –por los datos de producción y consumo- que en nuestro país hemos menospreciado tan suculento regalo.
Por otra parte, el consumo frecuente del chocolate tiene relación sólo con el bienestar que produce y no con una conducta adictiva. Parece perfecto, pero algún defecto había de tener el chocolate, si!! tiene que ver con las calorías que contiene :P.
Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo el chocolate dejó de ser un dulce más, para convertirse en una “superfruta”, un alimento que por sus cualidades y características podría compararse con uno de esos “productos milagro” que promueve la mercadotecnia, que supuestamente alivian todo mal. Sólo que en el caso del chocolate, como mencionaba sus virtudes se han venido comprobando desde hace siglos.
Por otro lado, la mirada que la ciencia hace en los alimentos en el siglo XXI, pasa a través de los ojos de la química. Ésta reconoce el importante papel que juegan muchos de los nutrimentos de la dieta en la prevención de enfermedades. No en balde se ha acuñado el término “nutracéuticos” para denominarlos. Pero la mirada es profunda y llega a identificar compuestos que, además de nutrirnos y aliviarnos, afectan nuestro ánimo y humor, nuestra vigilia y nuestro placer.
Y es gracias a la química que hoy en día revalorizamos los productos que consumimos, particularmente los autóctonos, al establecer una clara relación entre los compuestos químicos de la dieta y la salud. Así, hoy es casi del conocimiento general que ciertos componentes del chocolate tienen efectos benéficos que protegen al corazón: dilata las arterias musculares y evita la disfunción endotelial; modifica las propiedades de las membranas celulares y las funciones de sus receptores; impacta el ambiente óxido-reductor, e influye en la expresión de los genes y la actividad de las proteínas.
Al mismo tiempo que se descubre esta relación de causa-efecto, se reconoce también que en el chocolate, como en otros productos naturales, el arsenal de compuestos químicos, como un todo, es mucho más poderoso que la suma de sus partes.
Otro de los grandes avances científicos de nuestra era, consiste en haber descubierto el papel que juegan determinadas moléculas en el dolor, la depresión, el bienestar, el apetito o la memoria. Por lo general, estas moléculas actúan sobre regiones de la superficie de la célula (receptores), de manera análoga a como una llave actúa sobre una cerradura, abriendo así las puertas de nuestra percepción a experiencias específicas generadas por cada molécula: son las moléculas de las emociones.
“Lípidos de almacenamiento, flavonoides, proantocianinas, teobromina, terpenos aromáticos”… La sola mención de estos nombres nos debería hacer salivar. Son las moléculas que le dan al chocolate sus cualidades incomparables.
Ciertas drogas, como la morfina, tienen un efecto en el sistema nervioso central, por el hecho de ser reconocidas por estas cerraduras en la superficie de las células, generando, al interaccionar, un potentísimo efecto analgésico. Al receptor con el que actúa la morfina se le conoce como receptor “opioide”.
Cuando se descubrió que ésta y otras drogas actuaban mediante el reconocimiento por los receptores, inmediatamente surgió la interrogante e hipótesis: ¿habrá entonces una sustancia natural que tenga tal efecto? Fue así como se descubrieron las encefalinas y las endorfinas, que producen en nuestro cuerpo un efecto mucho más suave (y natural) que el de la morfina. De hecho, la morfina es más potente, pues el cuerpo la absorbe y la elimina muy lentamente. Con el tiempo, se encontraron otros “falsos activadores” como la codeína y el demerol.
En 1988 se descubrieron los receptores del THC (tetrahidrocanabinol), el componente activo de la mariguana. Como es lógico, nuestro cuerpo no produce los THC de la mariguana, aunque sí existe una cerradura (un receptor) para ellos: pero si no fumamos, ¿quién y cuándo lo activa? La molécula activadora fue descubierta por el Israelí Raphael Mechoulam, en 1992: la araquidonil etanolamida, que más tarde se denominaría anandamida, del sánscrito Ananda: belleza interior.
La anandamida puede filtrarse a través de la membrana que aísla al cerebro de la corriente sanguínea, interaccionando con nuestro sistema nervioso. Su forma en el espacio se parece mucho a la del THC. Pero a diferencia del THC, la anandamida es frágil y se degrada fácilmente en el cuerpo. Se sintetiza en áreas del cerebro, importantes para la memoria, el razonamiento complejo y el movimiento. Las conexiones y la comunicación entre nuestras células nerviosas, están asociadas también con el aprendizaje y la memoria. Las células nerviosas hacen nuevas conexiones y rompen otras. Así, la anandamida juega un papel clave en crear y destruir conexiones neuronales y puede inducir el olvido.
También podemos usarla como un sedante. Animales tratados con anandamida caminan menos y se echan más, baja su temperatura y su ritmo respiratorio… ¡entran en paz!
Pues bien, hay tres compuestos en el chocolate que se parecen mucho a la anandamida, reportados por Daniele Piomelli y sus colaboradores del Instituto de Neurociencias de San Diego. También encontraron N-acil etanolaminas que bloquean el rompimiento y la degradación de la anandamida, por lo que su efecto es duradero.
Piomelli especula que parte del placer que ocasiona el chocolate viene de la anandamida y las N-acil-etanolaminas que la conservan. Claro que comer un chocolate es una experiencia mucho más ligera que fumar mariguana. Fuera del cerebro, la anandamida es más abundante y sirve como mensajero entre el embrión y el útero, durante la implantación del embrión. De esta manera, la anandamida es el medio que sirve para las primeras comunicaciones entre madre e hijo.
Como quiera que sea, ofrecer chocolates es una de las muestras más expandidas de afecto, probablemente ligadas al efecto de estos compuestos sobre los receptores de nuestra felicidad.
Así que toma conciencia de la danza de todos estos compuestos en nuestras células, cada vez que degustas un chocolate. Disfruta de los cambios de fase del chocolate en tu boca; nota cómo los glóbulos de grasa recubren tus papilas gustativas y percibe el aroma de los volátiles que llegan hasta tu nariz; vive la captura de los radicales libres que por un tiempo dejarán en paz a tus moléculas más sensibles, al tiempo que tus arterias se dilatan; experimenta un ligero incremento en tu ritmo cardiaco y en tu estado de alerta, y siente cómo recuperas esa sensación amorosa por la vida, por lo que te rodea y, sobre todo, por quien puso el chocolate en tus manos ;D.
Sin duda una deliciosa manera de celebrar este 2011 como Año Internacional de la Química.
Finalizo citando a Napoleón III "El cacao no es una mercancía de lujo, ni tampoco una golosina. Sus propiedades higiénicas y nutritivas son indiscutibles, y dada la forma en la que su aroma y sabor agradan a nuestro olfato y paladar, forma parte de los alimentos de gran consumo que yo declaro libres de impuesto fiscal. Ya que esto es fisica y moralmente saludable." (1860)

Fuente: UNAM, Nature, NatGeo, Wikipedia, Nature Genomics.
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martes, 28 de junio de 2011
Sonríe y te recordare...
Cierto es que cuando recordamos a nuestros conocidos, los solemos recordar sonriendo. Podemos ir un paso más allá, como demuestran estudios realizados en la Universidad de Duke, al demostrar que los rostros sonrientes se recuerdan mejor que los rostros neutros.
El experimento se realizó presentando a un grupo de sujetos distintas fotografías de personas, a las cuales les asignaron un nombre a cada una de ellas. No sólo se comprobó que se recordaban más los nombres de las fotografías sonrientes, sino que se estableció su base neuroanatómica, al procesar mediante resonancia magnética la actividad de los sujetos.
Se observó que la corteza orbito-frontal mantenía una actividad importante durante el aprendizaje y evocación de los nombres asociados a las fotografías. Lo importante es que esta zona, interviene en los circuitos de recompensa cerebrales, lo que nos hace suponer que poseemos mayor sensibilidad a las señales sociales positivas, lo que podría estar premiado evolutivamente, es como si nuestro cerebro se acordara de quienes han sido amables con nosotros.
Si quieres ser recordado, empieza por sonreír. :D .
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10 misterios que no terminamos de comprender de nosotros...
En New scientist dedican un especial al estudio de 10 incógnitas evolutivas del ser humano que hacen que los científicos sigan rascándose la cabeza. Puede que todos consideremos a la evolución como un pilar científico indiscutible, pero lo cierto es que hay algunos rasgos netamente humanos para los que Darwin no tiene respuesta (todavía). En posteriores posts abordare algunos de estos puntos con mayor profundidad.
1. Rubor o Sonrojarse. Incluso Darwin luchó por encontrar una explicación para la aparición de una respuesta que permite a los demás saber que nos hemos avergonzado, puesto nerviosos, sentido culpa, ansiedad o modestia.

8, Superstición. La mayor parte de los humanos tienen supersticiones – hábitos extraños y tranquilizadores que no tienen sentido racional – pero podría haber una razón subyacente para dicho comportamiento.
La superstición no es del todo absurdo...
1. Rubor o Sonrojarse. Incluso Darwin luchó por encontrar una explicación para la aparición de una respuesta que permite a los demás saber que nos hemos avergonzado, puesto nerviosos, sentido culpa, ansiedad o modestia.
Y es que en una especie con una astucia para manipular a otros maximizando así su beneficio personal, el ruborizarse es bastante difícil de explicar. ¿Por qué los humanos evolucionamos con una respuesta que nos pone en una situación de desventaja social, al obligarnos a revelar que hemos engañado o mentido?
Es una pregunta contra la que Charles Darwin luchó. Señaló que mientras que todas las personas de todas las razas se sonrojan, los animales - incluidos otros primates - no. Cuando se trata de explicar la evolución de "la más peculiar y más humana de todas las expresiones", salia perdiendo. Eso no ha impedido que otros lo intenten.
Una sugerencia es que sonrojarse comenzó como un ritual de apaciguamiento simple: una manera de mostrar a los miembros dominantes del grupo que nos sometíamos a su autoridad. Tal vez más tarde, cuando nuestras interacciones sociales se hicieron cada vez más complejas, este hecho se asoció con una mayor y consciente expresión de las emociones como la culpa, la vergüenza, las mencionadas anteriormente ...
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2. Risa. El descubrimiento de que la risa es producida más a menudo por comentarios banales que por chistes hace que nos preguntemos ¿por qué surgió?
2. Risa. El descubrimiento de que la risa es producida más a menudo por comentarios banales que por chistes hace que nos preguntemos ¿por qué surgió?
"¿Tienes una banda de goma?" No, no es una broma, esto fue suficiente para que alguien cayera en un ataque de risa en un centro comercial en Baltimore. Es uno de los más de 2000 casos de risa natural registrados por el psicólogo Robert R. Provine de la Universidad de Maryland, Baltimore, y su equipo, en su clásico estudio de 10 años, cuyos resultados se publicaron en el libro "La risa: una investigación científica". Su hallazgo más sorprendente es que: la risa es a menudo impulsada por comentarios banales que por chistes divertidos. Eso la hace aún más misteriosa.
Provine cree que la risa comenzó en nuestros ancestros pre-humanos como una respuesta fisiológica a las cosquillas (Psychological Science). Los simios modernos mantienen el ancestral jadeo, resoplido o suspiro cuando se ríen por cosquillas en el juego, y esto se convirtió en el ser humano en el "ja, ja". Entonces, según él, como nuestros cerebros se hicieron más grandes, la risa adquirió una función social de gran alcance...
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3. Vello púbico. ¿Irradiar aromas, suministrar calor o proteger contra roces? La respuesta al por qué los humanos poseen franjas de pelo en sus partes pudendas sigue estando abierta a debate.

3. Vello púbico. ¿Irradiar aromas, suministrar calor o proteger contra roces? La respuesta al por qué los humanos poseen franjas de pelo en sus partes pudendas sigue estando abierta a debate.
Somos monos desnudos, pero a diferencia de todos los demás primates la vellosidad triunfo en nosotros. Mientras que en la mayoría de ellos el pelo es más fino alrededor de sus genitales que en el resto del cuerpo, los humanos adultos poseemos una impresionante espesura del vello púbico.
Desde hace tiempo se supone que el vello púbico es un remanente de un período de nuestra historia evolutiva, pero la verdadera pregunta es por qué el resto del cuerpo perdió su vellosidad. Robin Weiss, del University College de Londres señaló que nuestro vello púbico se hizo claramente más grueso que en el resto de nuestro cuerpo en algún momento de nuestra evolución (Journal of Biology), y que esto tiene que haber pasado por una razón. Entonces, ¿qué llevó a la evolución del vello púbico?
No hay una explicación aceptada, pero muchas ventajas potenciales han sido sugeridas...
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4. Adolescencia. Incluso nuestros parientes más próximos, los grandes simios, se mueven sin problemas desde su fase juvenil a la adulta... así que ¿por qué los humanos empleamos casi una década atroz llevando sudaderas con capucha, pantalones entubados o muy por debajo de los calzoncillos?
4. Adolescencia. Incluso nuestros parientes más próximos, los grandes simios, se mueven sin problemas desde su fase juvenil a la adulta... así que ¿por qué los humanos empleamos casi una década atroz llevando sudaderas con capucha, pantalones entubados o muy por debajo de los calzoncillos?
Ninguna otra especie tiene adolescentes. Tradicionalmente, la adolescencia se ha visto simplemente como una especie de aprendizaje reproductivo, pero una mejor comprensión de la adolescencia ha dado lugar a algunas de las explicaciones más interesantes...

5. Sueños. Hoy en día la mayoría de las investigaciones niegan la creencia freudiana de que los sueños sean expresiones de nuestros deseos inconscientes, pero si no es así ¿entonces qué son?

5. Sueños. Hoy en día la mayoría de las investigaciones niegan la creencia freudiana de que los sueños sean expresiones de nuestros deseos inconscientes, pero si no es así ¿entonces qué son?
"La interpretación de los sueños es el camino real hacia el conocimiento de las actividades inconscientes de la mente." Así lo dijo Sigmund Freud. Hoy en día, la mayoría de los investigadores rechazan la creencia de que los sueños son la expresión de nuestros deseos inconscientes, pero la fascinación por el sueño es más fuerte que nunca.
Los sueños no tienen sentido, y ciertamente no son inútiles. Para empezar, son cruciales para el procesamiento de las emociones. "Los sueños modulan las emociones, los mantienen dentro de ciertos límites", dice Patrick McNamara de la Universidad de Boston. Una nueva investigación ha descubierto que las siestas ayudan a consolidar los recuerdos emocionales, y cuanto mayor sea la cantidad del sueño REM o MOR, mayor será la elaboración de estas memorias (Cerebral Cortex).
Una idea es que los sueños REM nos permiten revivir poderosos recuerdos emocionales, pero sin la prisa de las hormonas del estrés que acompaña la experiencia real, entre otras más que tratare en post posteriores hablando solamente del sueño...
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6. Altruismo. Las personas siguen debatiendo si los humanos somos genuinamente altruistas por naturaleza. Pero si lo somos, la mayoría de los científicos creen que no tiene sentido desde el punto de vista evolutivo...
6. Altruismo. Las personas siguen debatiendo si los humanos somos genuinamente altruistas por naturaleza. Pero si lo somos, la mayoría de los científicos creen que no tiene sentido desde el punto de vista evolutivo...
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7. Arte. ¿Exhibición sexual, aprendizaje de herramientas, o una forma de cohesión social? El arte sigue negándonos su sentido.
7. Arte. ¿Exhibición sexual, aprendizaje de herramientas, o una forma de cohesión social? El arte sigue negándonos su sentido.
Explicar la peculiar necesidad humana para crear obras de arte en términos de supervivencia evolutiva es un desafío. Darwin sugirió que el arte tiene sus orígenes en la selección sexual, y Geoffrey Miller de la Universidad de Nuevo México comparte la idea. Él piensa que el arte es como la cola de un pavo real: una pantalla costosa de la aptitud evolutiva.
Los estudios de Miller demuestran que tanto la inteligencia general y el rasgo de la personalidad de estar abierto a nuevas experiencias se correlacionan con la creatividad artística. También ha encontrado que cuando las mujeres están en su pico mensual de la fertilidad, prefieren a los hombres creativos que a los hombres ricos (Human Nature). Pero Miller admite que el sexo por sí solo no puede explicar la evolución del arte. "Podría haberse originado por alguna otra función, y adquirió la función de visualización sexual más tarde". Entonces, ¿qué otro propósito podría servir el arte?...
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8, Superstición. La mayor parte de los humanos tienen supersticiones – hábitos extraños y tranquilizadores que no tienen sentido racional – pero podría haber una razón subyacente para dicho comportamiento.
La superstición no es del todo absurdo...
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9. Besos. La necesidad de besar no aparece en nuestros genes, de modo que ¿por qué encontramos tanto placer en compartir saliva?
9. Besos. La necesidad de besar no aparece en nuestros genes, de modo que ¿por qué encontramos tanto placer en compartir saliva?Los besos no se practican en todas las culturas, por lo que este impulso no puede estar en nuestros genes. Sin embargo, tu tienes que preguntarte por qué tantos de nosotros lo hacemos y por qué se siente tan bien ;D. No hay escasez en la especulación.
Una idea es que nuestra primera experiencia de confort, seguridad y amor viene de la boca y las sensaciones asociadas con la lactancia materna. Sumado a esto, nuestros ancestros probablemente al destetar a sus bebés y a través de la alimentación de boca a boca al masticar los alimentos, como algunos chimpancés y madres lo hacen hoy en día, refuerza la conexión entre la saliva y el placer compartido.
Otra idea es que el beso tiene su origen en la búsqueda de alimento. Cuenta la historia que nuestros antepasados se sentían atraídos primero por frutas maduras rojas, entonces por esta atracción con fines sexuales, se da el desarrollo de la coloración roja marcada en los genitales y los labios. Entre otras más...
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viernes, 24 de junio de 2011
Oda al cerebro...
"An Ode to the Brain" es uno de los vídeos musicales de divulgación científica del proyecto Symphomy of Science. En esta ocasión llenan de música frases rescatadas de Robert Winston, Vilayanur Ramachandran, Carl Sagan, Jill Bolte Taylor, Bill Nye y Oliver Sacks, sobre el órgano más perfecto y maravilloso de nuestro ser: el cerebro.
Symphony of Science es un proyecto musical bastante interesante dirigido por John Boswell, diseñado para ofrecer el conocimiento científico y la filosofía en forma de musical.
Disfrutenlo.
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martes, 14 de junio de 2011
El amor y la micción...
Cuando pensamos en el amor, suelen venirnos a la cabeza los poemas, el corazón encabritado, las mariposas en el estómago... pero nadie piensa en orinar cuando se plantea su enamoramiento.
Sin embargo, la micción y el amor tienen más puntos en común de lo que creemos.
La oxitocina es una hormona implicada fuertemente en el enamoramiento. Pero este proceso se trabó hace mucho tiempo, concretamente 400 millones de años, cuando nuestros antepasados salieron por primera vez del agua.
Estaban provistos de una pequeña hormona llamada vasotocina, una proteína en miniatura compuesta de una cadena en forma de anillo de sólo nueve aminoácidos. Su función era regular el equilibro de sal y agua en el cuerpo y realizaba su tarea yendo de un lado a otro activando las células del riñón u otros órganos. En los descendientes de los reptiles (y eso incluye a los seres humanos) existen dos copias ligeramente distintas del gen pertinente, una al lado de la otra, orientadas en direcciones distintas (en los seres humanos se encuentran en el cromosoma 20). El resultado hoy día es que todos los mamíferos tienen dos de tales hormonas, llamadas vasopresina y oxitocina, que difieren en dos de los eslabones de la cadena.
Estaban provistos de una pequeña hormona llamada vasotocina, una proteína en miniatura compuesta de una cadena en forma de anillo de sólo nueve aminoácidos. Su función era regular el equilibro de sal y agua en el cuerpo y realizaba su tarea yendo de un lado a otro activando las células del riñón u otros órganos. En los descendientes de los reptiles (y eso incluye a los seres humanos) existen dos copias ligeramente distintas del gen pertinente, una al lado de la otra, orientadas en direcciones distintas (en los seres humanos se encuentran en el cromosoma 20). El resultado hoy día es que todos los mamíferos tienen dos de tales hormonas, llamadas vasopresina y oxitocina, que difieren en dos de los eslabones de la cadena.
En la actualidad, ambas hormonas continúan realizando su antigua tarea: la vasopresina informa al riñón de que conserve el agua y la oxitocina le informa de que elimine la sal. Pero la oxitocina también estimula la contracción de los músculos uterinos durante el parto, y provoca la secreción de leche por los conductos de la mama.
Y también realizan una función dentro del cerebro. A mayor cantidad de oxitocina en el cerebro, mayor es el deseo sexual. Al menos en las ratas. En los seres humanos, la masturbación aumenta los niveles de oxitocina en ambos sexos. Porque la oxitocina y la vasopresina en el cerebro están conectadas, al parecer, con la conducta sexual.
Pero como demostró Tom Insel en la década de 1980, la oxitocina también influye en el amor, el emparejamiento, la monogamia.
Los ratones de campo monógamos tenían muchos más receptores de oxitocina en diversas partes de su cerebro que los ratones de monte polígamos. Además, mediante la inyección de oxitocina o vasopresina en el cerebro de ratones de campo, Insel y sus colegas pudieron poner de manifiesto todos los síntomas característicos de la monogamia, tales como una marcada preferencia por una única pareja y agresividad hacia otros ratones de campo. Las mismas inyecciones apenas tuvieron efecto en los ratones de monte.
Así pues, el amor romántico no fue inventado por trovadores, ni por los poetas, ni tampoco es un fenómeno cultural encubierto por siglos de tradición y enseñanza. Nació gracias a una hormona que también sirve para orinar. Lo cual explicaría la razón de que, en 1992, cuando William Jankowiak estudió 168 culturas etnográficas diferentes... en todas ellas hallara el fenómeno del amor romántico.
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Por primera vez crean un "Minicerebro" en laboratorio...
Y no se trata de inteligencia artificial, ni de tampoco de una simulación informática, sino de un auténtico cerebro en miniatura, construido a base de neuronas de rata y que ha demostrado, además, ser capaz de desarrollar una memoria a corto plazo y mantener "recuerdos" durante doce segundos.El minicerebro, formado por entre 40 y 60 neuronas, ha sido creado por un equipo de investigadores de la Universidad de Pittsburgh, que intentaban desde hace tiempo desarrollar un cerebro artificial que pudiera servir para investigar cómo se forman las redes neuronales y cómo nuestro cerebro es capaz de transmitir y almacenar datos de una forma tan eficiente.
Para conseguir este milagro de laboratorio, los científicos pegaron a un disco de silicona una capa de proteínas, y añadieron a la mezcla células cerebrales procedentes de embiones de rata. Las neuronas se unieron a las proteínas y empezaron a realizar sinapsis, conectándose espontáneamente las unas a las otras y adoptando la forma de anillo que se ve en la fotografía.
Por si no fuera suficiente con hacer crecer un cerebro en miniatura en una placa de Petri, los investigadores se dieron cuenta de que, cuando estimulaban las neuronas con electricidad, el micro cerebro reaccionaba durante doce largos segundos. Lo cual constituyó toda una sorpresa, ya que no se esperaba que el estímulo durara más de un cuarto de segundo.
El minicerebro artificial, pues, era capaz de almacenar la información (el estímulo recibido por la descarga) y desarrollar su propio sistema de memoria a corto plazo. Las neuronas transmitían la señal secuencialmente, una detrás de otra, emulando la actividad cerebral de un cerebro auténtico.
Este impresionante logro se une al enorme paso dado por otro grupo de investigadores, de la Universidad de Stanford, que han conseguido, por primera vez, transformar células corrientes de la piel humana en neuronas completamente funcionales y capaces de formar sinapsis con otras células nerviosas.
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