martes, 3 de mayo de 2011

Medicina Alternativa actual delirante.... :S .Parte I

Crear una medicina alternativa es más fácil de lo que nos podría parecer en un primer momento. Basta creer firmemente en aquello de “no dejes que la realidad te estropee un lucrativo placebo“ y no tener escrúpulos para crear tu propia Medicina Alternativa.

Las 10 medicinas alternativas que se describen enseguida son 10 ejemplos emblemáticos de cómo conseguir el “éxito” ante esto. Sin embargo, los inventores no sólo se han quedado ahí, le han echado tanta imaginación al asunto que resulta sorprendente como aún las ideas más delirantes pueden llegar a buen puerto (para quiénes obtienen beneficio económico con ello, claro está). Aquí no valen excusas, quién no se inventa su propia medicina alternativa es porque no quiere y es algo que comprobarán a continuación.

10.- Cirugía Psíquica
¿Se imaginan poder realizar operaciones quirúrgicas sin instrumental, ni anestesia ni esterilidad y tan sólo con la utilización de las manos? Pues sigan imaginando, porque no se puede. Pero los practicantes de la cirugía psíquica afirman diariamente sin pudor que son capaces de realizar cirugías practicando incisiones con las manos desnudas y extrayendo el objeto causante del mal sin ningún problema de infecciones o dolores desgarradores para el operado. Esta práctica está muy extendida en países subdesarrollados como Filipinas aunque en otros países desarrollados como Estados Unidos también pueden encontrarse a famosos “cirujanos” psíquicos que anuncian sus grandes dotes curativas.

¿En qué consiste el engaño? En realidad, los cirujanos psíquicos son unos buenos actores ilusionistas. Hacen creer que están metiendo sus manos en el cuerpo del paciente y extrayendo tumores cuando, en verdad, ya tienen en sus propias manos sangre de un animal que liberan para hacer creer que están abriéndose paso por el cuerpo del paciente y también tejidos u órganos de animales que serán los supuestos tumores extraídos de la persona.

9.- Terapia del ángel
Más de una vez habrán encontrado a personas que recurren a la fe para enfrentarse a la enfermedad. Las personas practicantes de la terapia del ángel van un pasito más allá y son fervientes defensoras de que para sanar lo único que es necesario es comunicarnos con los ángeles que están por todos lados y a nuestro alrededor. Ellos, los ángeles, nos guiarán siempre que estemos dispuestos a pagar a terapeutas angelicales que nos ayudarán a tomar contacto con ellos (y participar de esta locura colectiva). ¿Impresiona, verdad? Pues se quedarán aún más sorprendidos cuando sepan que existen “doctorados” en la materia, que hay gente que publica libros en base a la terapia de ángel y que más de la mitad de estadounidenses piensan que un ángel de la guarda les protege.

Aquellos a los que les vaya más el lado oscuro de la fuerza, deben saber que aún no existe la terapia del demonio o satánica así que, ya saben, ahí tienen su nicho de mercado alternativo.

¿En qué consiste el engaño? ¿De verdad hace falta aclararlo? Existen las mismas pruebas del contacto con los ángeles que con los unicornios y los elefantes rosa voladores, ninguna.


8.- Trepanación
La práctica de la trepanación o perforación del cráneo es un fenómeno que se ha dado desde muy antiguo con una supuesta intención curativa. Ante determinadas dolencias (como las migrañas), nuestros antepasados pensaban que la trepanación era un remedio efectivo contra ellas. Muchos morían por las infecciones y durante las “operaciones” pero algunos lograban sobrevivir al proceso. En la actualidad, la trepanación se utiliza como una vía de abordaje para acceder al cerebro y realizar determinadas neurocirugías.

Dejando a un lado la práctica convencional de las trepanaciones para realizar neurocirugías, existe un nutrido grupo de gente que defiende la práctica de la trepanación con una intención más… pintoresca. Según ellos, la práctica de la trepanación en una persona consigue que ésta alcance un estado de conciencia superior. ¿El supuesto mecanismo? Dicen que la trepanación permite que llegue más oxígeno al cerebro lo que implica una mayor inspiración, energía y previene todo tipo de trastornos mentales como la depresión o la neurosis. En definitiva, que alcanzas el estado supremo de iluminación mental. No son pocas las páginas webs donde encuentras a grupos internacionales defensores de la trepanación y en dónde se pueden ver dantescas imágenes de sus cráneos perforados.

¿En qué consiste el engaño? No existe ninguna prueba científica de que la perforación del cráneo (sin llegar a taladrar al cerebro) afecte en modo alguno a la psique de la persona y mucho menos que esta afectación sea beneficiosa para ella.


7.- Terapia de vidas pasadas
Según los practicantes de la terapia de vidas pasadas, los trastornos mentales tales como las fobias, miedos, angustia, depresión, bloqueos, sentimientos de culpa, fracasos afectivos, etc... no están causados por alguna causa de nuestra vida actual... por dios, eso sería demasiado lógico. En su lugar, afirman que muchos de los problemas psicológicos tienen su causa en una anterior existencia y, claro, tras la reencarnación el problema persiste. Los terapeutas de vidas pasadas hacen hipnosis de “regresión” para aflorar esos supuestos recuerdos de la vida anterior. De esta manera, si tiene una fobia al fuego, puede estar causada por una vida pasada en la que la Iglesia, gracias a su Santa Inquisición, le quemó piadosamente en la hoguera. O, aún más, si su conducta está perturbada y tiene fracasos afectivos, puede que en otro tiempo fuera Juana la Loca. Ah, hay tantas rocambolescas posibilidades…

¿En qué consiste el engaño? Aparte de que no existe ninguna evidencia de la existencia de la resurrección, los supuestos “recuerdos” que se hacen aflorar no son más que invenciones inconscientes creadas por los pacientes basados en sus recuerdos e influenciados por los terapeutas.


6.- Psicotrónica
Desde la perspectiva de esta disciplina, nuestro cerebro no es materia, sino pura energía. Así, los problemas psicológicos y psiquiátricos están causados por desequilibrios en la fuerz-... digo en las energías tales como la eléctrica y la magnética.

Por tanto, los practicantes de la psicotrónica afirman que para restablecer la salud y también llegar a un estado de consciencia superior hay que reequilibrar y encauzar esas energías del cerebro. Eso puede lograrse de distintas maneras, como sentirse uno con el universo, recibir masajes, utilizar armonizadores de energía, exponerse a imanes y corrientes eléctricas y un larguísimo etcétera de aplicaciones de lo más variadas.

¿En qué consiste el engaño? No existe ninguna prueba de que los trastornos mentales estén causadas por desequilibrios en la “energía” (lo que quiera que sea eso) cerebral y, menos aún, que se puedan “armonizar y equilibrar” a voluntad.


En la próxima entrega de medicinas alternativas se abordará las pulseras "electromagnéticas", la Homeopatía, Orinoterapia, Nueva medicina de Hammer, y pocimas "mágicas" de albinos.. Pronto :D

Histeria, Mitos y Masturbación...

Cuando leía un poco sobre la historia de la psiquiatría, un dato me llamó la atención y procedí a investigar, les comparto el resultado...

El término Histeria viene del griego “hysteros”, que significa útero (matriz).

Hipócrates, el padre de la medicina, pensaba que el útero era un órgano que, de vez en cuando, gustaba de salir a dar un paseo por el cuerpo de la mujer: Subía al pecho y a la dama le daban sofocos; llegaba a la cabeza y la tierna y dulce ninfa de mirar celestial se convertía en una leona enfurecida. Bajaba al vientre y aparecían los típicos síntomas que presagian el infierno sobre la tierra: Menstruaciones dolorosas, gritos como los de Linda Blair en El Exorcista o, en algunos casos, apetito sexual insaciable.


Pero he aquí que vino al salvamento la ciencia. Los médicos (no pregunten cómo, que ni siquiera lo imagino, jaja) descubrieron que dando masajes en el clítoris la fiera se calmaba, los síntomas desaparecían, volvía al tierno rostro la expresión beatífica que lo caracterizaba, mejoraba el pago de los honorarios, la frecuencia de las consultas y hasta había un guiño de vez en cuando, una sonrisa agradecida y un regalito en Navidad.

Todo lo anterior, por supuesto, siempre y cuando la paciente llegara al orgasmo. Así que los facultativos debían convertirse, además, en buenos masturbadores. Si no me creen, El Anatomista, de Andahazi , tiene más detalles. (A quien le interese, puede enviarme un mail solicitando el libro).

Sobra decir que con tan agradables remedios, los casos de histeria comenzaron a hacerse populares… perdón, quise decir que se volvieron más graves, con mayor prevalencia, un verdadero azote de la humanidad. Las salas de espera de los médicos se llenaban de mujeres que se preguntaban la una a la otra (con toda seriedad, como corresponde) cómo le había ido en su sesión, qué tan suaves y tibias tenía hoy las manos el galeno y otras cosas de vital importancia para el tratamiento.

Imagino al pobre médico llegando a su casa a altas horas de la noche, desfallecido por haber masturbado a 40 histéricas y que ante la menor insinuación de la mujer diría: “me duele la cabeza”.

Estas mujeres con útero ardiente (según los griegos) tenían ansiedad, irritabilidad, fantasías sexuales y excesiva lubricación vaginal. Los médicos, siempre buscando nuevas alternativas, descubrieron que esos objetos del demonio conocidos como vibradores resultaban de cierto alivio para la enfermedad, disminuían los síntomas como por arte de magia y hasta resultaban didácticos. Los maridos no habrán estado muy contentos con el remedio ni con la comparación, pero era eso o tolerar las urgencias, gritos y sinsabores de tan pernicioso mal.

Desde entonces, los conceptos que se tienen sobre la histeria han cambiado mucho. Ahora muchos la niegan, otros la defienden y otras la siguen sufriendo, sin importar que ahora se le vea como un anacronismo, como un mito o como un vestigio de la ignorancia que cubrió a la medicina durante tanto tiempo.

Pero el tratamiento sigue siendo el mismo, y el resultado igual de bueno. ;D

La lección de anatomía del Doctor Tulp..

La lección de anatomía del doctor Tulp (Mauritshuis, La Haya)

Este impresionante lienzo, clasificado dentro del género del retrato colectivo, tan propio de la pintura de los Países Bajos, fue pintado por uno de los grandes artistas del Barroco: Rembrandt.

Poco después de la muerte del padre del pintor, en 1630 y de la de su hermano mayor, Gerrick, ocurrida al año siguiente, el pintor holandés abandonó su Leyden natal y trasladó su residencia a Amsterdam. En esta primera época de su estancia en la gran urbe cambió su técnica pictórica, abandonando los formatos pequeños, para enfrentarse a cuadros de mayor tamaño como el presente. "La lección de anatomía del doctor Tulp" fue el primer encargo oficial que recibió en 1632, el cual le proporcionó un éxito tan resonante que le consagró como el pintor más importante del momento.

El gremio de cirujanos encargó el lienzo para conmemorar una lección pública que impartió su primer anatomista, el doctor Nicolaes Pieterszoon Tulp, ante el cadáver de un ajusticiado. La obra presenta una composición clásica en pirámide, con la que Rembrandt consiguió expresar óptimamente la idea de auténtica unidad espiritual ente los siete retratados, ninguno de los cuales era médico, con el conferenciante ante el que se agrupaban. Cada retratado mantiene una posición y una expresión distinta, concentrándose la luz en aquellos rostros o zonas del cuerpo que el artista quiere resaltar. El contraste entre las zonas iluminadas y las penumbras aumenta con el traje negro característico de la época y un tratamiento vaporoso de ciertas texturas gracias a una suave pincelada. La fuerza del cuadro se concentra en la diagonal formada por los cuatro personajes que se sitúan en dirección hacia las pinzas del doctor Tulp, que muestra una serie de músculos mientras diserta sobre los mismos. Para evitar distraer la atención del espectador, el fondo es neutro y no tiene apenas definición.


En este lienzo aparece una característica propia de los retratos de Rembrandt: sus retratados no tendrán apenas una actitud ostentosa, sino una presencia meditativa y contenida, perfectamente aislada del mundo convencional al situar a sus personajes sumidos en una densa penumbra de la cual emergen intensamente iluminados. En todos sus modelos aflorará el característico espíritu holandés de su época, presidido por la sobriedad, la calma y el orden.

Con el paso del tiempo, este lienzo ha constituido, sin ser su objetivo, un impresionante homenaje a los médicos del siglo XVII que, a pesar del oscurantismo y la superstición, lograron mantener el prestigio de una profesión y de una ciencia al servicio del hombre.

Da click en la imagen para apreciar la obra de una mejor manera...

Dibujos bajo el efecto del LSD...

Los siguientes nueve dibujos fueron realizados por un artista bajo la influencia del LSD como parte de un estudio realizado por el gobierno de los Estados Unidos en los años cincuenta. Al artista se le administró LSD y acceso a un equipo de pintura. El modelo fue el médico que lo monitorizaba durante el procedimiento.

1. El primer dibujo fue hecho 20 minutos tras la primera dosis (50 microgramos). Un médico es el modelo. El paciente eligió dibujar con carbón. El sujeto reporta que su condición era normal, aún sin efecto de la droga.


2. 85 minutos tras la primera dosis y 20 minutos tras la segunda dosis (ambas de 50 microgramos). El paciente se muestra eufórico: "Puedo verlo claramente… tan claramente. Esto… usted… es todo tan… tengo algunos problemas para controlar el lápiz. Parece que quiere seguir dibujando".


3. 2 horas y 30 minutos tras la primera dosis. El paciente parece muy enfocado en la tarea de dibujar. "Las líneas exteriores se ven normales, pero muy vívidas. Todo está cambiando de color. Mi mano debe seguir el grueso contorno de las líneas. Siento como si mi conciencia se situara en la parte de mi cuerpo que está activa. Mi mano, mi hombro… mi lengua".


4. 2 horas y 32 minutos después de la primera dosis. El paciente parece atrapado por su block de papel. "Intentaré hacer otro dibujo. Los contornos del modelo son normales, pero aquellos en mi dibujo no. El contorno de mi mano se vuelve extraño también. No es un dibujo muy bueno, ¿o sí? Me rindo. Trataré de nuevo…"


5. 2 horas y 35 minutos tras la primera dosis. El paciente hace rápidamente otro dibujo. "Lo haré de un solo trazo… sin parar… una línea, ¡sin interrupciones!" Tras completar el dibujo el paciente comienza a reír, luego se muestra perplejo por algo que ve en el suelo.


6. 2 horas y 45 minutos tras la primera dosis. El paciente trata de trepar en el atril, y se muestra generalmente agitado. Responde lentamente a la sugerencia de que debería dibujar un poco más. Habla muy poco "Yo soy… todo es… cambiado… ellos llaman… tu rostro… intrincado… quien es…" Tararea casi inaudiblemente una melodía. Cambia su medio a tempera.


7. 4 horas y 25 minutos tras la primera dosis. El paciente se recoge en el sofá y permanece 2 horas recostado, moviendo sus manos en el aire. Su regreso a la actividad es brusco y deliberado, cambiando de medio a la pluma y la acuarela. "Este será el mejor dibujo, como el primero, solo que mejor. Si no soy cuidadoso perderé el control de mis movimientos, pero no sucederá, porque yo sé. Yo sé" (dice esto último muchas veces). El paciente realiza los últimos seis trazos del dibujo mientras corre de atrás hacia adelante a través de la habitación.


8. 5 horas y 45 minutos tras la primera dosis. El paciente continúa moviéndose por la habitación, intersectando el espacio en complejas variaciones. Pasa una hora y media antes de que se ponga a dibujar de nuevo. En apariencia, los efectos van diluyéndose. "Puedo sentir nuevamente mis rodillas. Creo que se está acabando el efecto. Este es un dibujo muy bueno. Este lápiz es tremendamente duro de sostener" (está sosteniendo un crayón).


9. 8 horas tras la primera dosis. El paciente se sienta en el sofá cama. Reporta que la intoxicación ha pasado, excepto por la ocasional distorsión de nuestros rostros. Le pedimos que haga un último dibujo, el cual realiza con poco entusiasmo. "No tengo nada qué decir acerca de este último dibujo. Es malo y poco interesante. Quiero irme a casa ahora".

viernes, 29 de abril de 2011

Reírse del mal ajeno...


¿Te carcajeas cuando ves caerse a alguien? ‘Alegrarse’ del sufrimiento de los demás, o ‘sentir pena’ por sus éxitos, es una sensación universal: se da en todas las culturas.

La envidia tiene dos caras: padecimiento por el éxito ajeno y regocijo cuando vemos al otro caer o sufrir. Este regodeo es un sentimiento universal. Nuestro léxico carece de términos, pero en los últimos años hemos adoptado el happy slapping británico, que sería algo así como “bofetadas felices”, un modo de llamar las brutales palizas de algunos jóvenes para grabarlas con su móvil y difundirlas por internet. Los alemanes utilizan el término schadenfreude para designar el regocijo cuando vemos caer o sufrir a otros.

Los hombres, más vengativos
En la respuesta ante el dolor ajeno hay un factor decisivo: la opinión, mala o buena, que tenemos de la persona que sufre. Un experimento del University College de Londres con técnicas de imagen cerebral concluyó que los hombres sienten poca empatía y mayor alegría por la desgracia ajena cuando el dolor lo padecen varones tramposos. Además, se activa en sus cerebros el área de la expectación de premios, que está vinculada con el deseo de venganza.

Y los niños, más vulnerables
Otro reciente estudio, dirigido por Jean Decety, de la Universidad de Chicago, reveló que cuando un niño ve cómo otra persona sufre un daño físico, su cerebro reacciona de forma más empática. Se activan las mismas regiones que en los adultos, las implicadas en el procesamiento del dolor directo, como la ínsula y la corteza somatosensorial, pero de una manera mucho más intensa.

Qué nos conduce a la envidia
- La percepción que tenemos de nosotros mismos en relación con la imagen que impera en nuestro entorno.
- En la infancia, pulsiones agresivas y de rivalidad no tratadas forjan un carácter con sensación de desamparo.
- El egocéntrico considera al amigo una posesión: no valora sus cualidades, desearía tenerlas él.
- Actitud vital negativa, que se expresa como crítica, calumnia o injuria ha­cia personas más competitivas.
- Nuestra pulsión a competir. Cuando perdemos, la envidia es un modo de rendición.
- Inseguridad emocional o sentimiento de inferioridad, que nos lleva a ver amenazado nuestro vínculo afectivo con otra persona.

¿Por qué nos satisface?
Una investigación en la Universidad de Chicago da algunas claves. Un grupo de jóvenes de 16 a 18 años se enfrentó a un vídeo con imágenes de personas que infligían dolor a otras, al tiempo que se exploraba su actividad cerebral. Los investigadores vieron que en los participantes con antecedentes de comportamiento agresivo, el sentimiento ante este episodio de violencia era de placer, y su actitud, fría e indiferente.

Los centros del placer se activaron al percibir el mal ajeno.

¿De quién se burla un envidioso?
La lotería de empresa se agota porque ocho de cada diez trabajadores no soportaría la idea de ver a sus compañeros millonarios. La mayoría de las culturas cultivan poco la admiración o el placer ante el triunfo de otros, e insisten en la pena por los logros ajenos.

Por su condición de mediocres, Dante consideró a los envidiosos indignos del infierno. En su distribución de penas y castigos, los relegó al purgatorio.

Hasta en los perros
Hasta ahora se creía que la envidia era exclusiva de hombres y monos.

Investigadores de la Universidad de Viena han comprobado en el perro una forma de envidia que hace pensar en la raíz evolutiva de esta emoción. En su experimento, los canes debían dar la patita el mayor número de veces posible, pero su ritmo bajaba cuando a su lado otro perro era recompensado y ellos no. Igual que ocurre con los humanos, se vio cómo empeora la calidad de vida en los animales envidiosos: más estrés y vacilaciones, y mayor fijación en su compañero que en la consecución de sus propios objetivos.


Que quede claro... no le tengo envidia a Kemonito... hahaha

La resaca...

La cruda para los amigos... Todos o casi todos la conocemos. Tres de cada cuatro personas que beben más de la cuenta experimentarán resaca horas después, generalmente con un cuadro más o menos como este:

- Cefalea
- Malestar general
- Letargia
- Naúseas
- Vómitos
- Diarrea
- Anorexia
- Fatiga
- Sequedad de boca
- Mareos
- Sensibilidad a la luz y sonidos
- Taquicardia y aumento de la presión arterial

Y por qué aparece semejante cuadro? Pues hay varias explicaciones.

1. Deshidratación:
El alcohol inhibe la hormona antidiurética (ADH), lo que nos lleva a orinar en exceso, a no retener líquidos, y en definitiva a deshidratarnos. Cuanto más alcohol bebemos más orinamos: el volumen que ingieres en sí mismo ya es suficiente para producir mucha orina, pero además, el alcohol hace que orinemos más y la deshidratación se acentúa.

2. Inflamación:
Los licores y en general bebidas alcohólicas llevan en su composición diversos añadidos o "congéneres" (llamados así en los estudios sobre el tema) que promueven una cascada inflamatoria promovida por citocinas.

Hay que decir que según que bebida tomes, la resaca será más o menos intensa: los licores oscuros (por ejemplo, whisky, brandy o vino) llevan más congéneres que los licores claros (vodka, ginebra o ron blanco).

La respuesta farmacologógica a los síntomas de vitamina B6 y antiinflamatorios dan sustentación a esta explicación. Hay que tener cuidado con los que nos tomamos para la resaca. Un AINE (ibuprofeno o aspirina, por ejemplo, pueden irritar la mucosa gástrica, que estará afectada por el alcohol ingerido).
3. Rollo bioquímico:
El acohol se metaboliza en el hígado en acetaldehído mediante reacciones de oxidación en las que intervienen moléculas de NAD+, pasando a ser NADH. Para mantener los niveles adecuados de NAD+, se transforma piruvato en lactato, desviando el piruvato de sus vías metabólicas normales como la glucogénesis, incapacitando al hígado a cumplir el abastecimiento de glucosa. Como la glucosa es la principal fuente de energía para el cerebro, este déficit contribuye a los síntomas de la resaca.


Así funciona la resaca, sin entrar en demasiado detalle y por supuesto dejándome otras explicaciones que se han planteado.

Curiosidades
La palabra resaca tiene muchas sinónimos. Uno de ellos, un poco más técnico, es "veisalgia". Es un palabro que mezcla el griego (-algia, dolor de) y el noruego "kveis" que quiere decir algo así como “desasosiego tras la intemperancia y entrega a la sensualidad excesiva”; más castizamente podríamos decir que es el “malestar que te queda después de pasarte siete pueblos”.


Se está experimentando en ratas maneras de evitar la resaca. Hay un artículo que ha demostrado que el agua electrolíticamente reducida inhibe la resaca inducida por alcohol a ratas del tipo Sprague-Dawley (ratas de labotorio típicas), por recuperación del equilibrio oxidativo que se pierde con la ingesta de alcohol
.


Cómo prevenirla?
Pues con sentido común, sobre todo. Pero algo realmente efectivo es, antes de acostarse, beber mucha agua. Todo este post viene a raíz de esto: estamos en plena feria de San Marcos + la bebida al por mayor. Solo recuerden lo del agua al llegar a casa y tomen unos tres vasazos. Por la mañana experimentaran poliuria pero estarán como si nada (por experiencia propia).

Extra...
Da click para ampliar la imagen de Homero... y entiendas mejor lo que el alcohol hace en tu cuerpo... SALUD!!!